Pues eso, a seguir esperando otro momento para el asalto al liderato de la clasificación. Por lo que se vio hay algunas cosas que no cambian como por ejemplo lo de hacer unos cambios que hagan que el equipo desaparezca o por lo menos no se le vean intenciones de poder dominar el encuentro.
Todo iba de cara, con un dominio más o menos claro, el típico empuje rojillo, pero cuando el equipo que debe imponerse pasa la primera mitad sin pena ni gloria, es que hay algo que no cuadra. Y eso precisamente fue lo que pasó, había algo que no encajaba, y yo creo que lo que ocurrió fue que había jugadores que parecían haberse descambiado como los juguetes por estas fechas, no eran los mismos que hace un par de semanas.
Uno de ellos era Xabi Alonso, que no encontraba su sitio y creaba más peligro en su área que en la rival, a lo mejor es que no estaba acostumbrado a estos parones navideños. Pero él no fue el único, porque pocos se podían salvar de un partido tan espeso como el ambiente que había. Quizás el que se salva de la quema de este empate, que no nos olvidemos, nos puede costar algo para el futuro, fue Arbeloa tanto en ataque como en defensa.
Y si el mejor del encuentro es un jugador de atrás, entonces es que los de delante no estuvieron finos. Y así fue, para empezar con Cristiao Ronaldo, que parece el mismo que jugó la final de la última Champions, donde quería hacer todo él solo. Además de que Van der Vaart se perdió por el campo e Higuaín no apareció para nada, excepto en una jugada clamorosa que la envió al limbo.
Por contra, los cambios no surtieron efecto, cuando uno de ellos, es el cambio diplomático por excelencia, que hizo confirmar todas las sospechas de que Raúl está para lo que está, que no es otra cosa que la de jugar los últimos minutos con el marcador más que favorable. Previamente salió al Reyno de Navarra, Benzema, y por fin en los pocos minutos que jugaron los que deben, se veía algo de peligro. Pero eso, que duró muy poco la alegría en casa del ¿pobre?.
Por tanto, empate insuficiente para apretar la cabeza a pocas jornadas de llegar a la mitad, y con la sensación de que estos puntos se pueden echar en falta en un futuro. Algunas veces se dice que en esots campos es donde se gana o se pierden ligas, el Madrid lo sabe por los precedentes de las últimas temporadas, esperemos no acordarnos por el mes de Mayo.
Todo iba de cara, con un dominio más o menos claro, el típico empuje rojillo, pero cuando el equipo que debe imponerse pasa la primera mitad sin pena ni gloria, es que hay algo que no cuadra. Y eso precisamente fue lo que pasó, había algo que no encajaba, y yo creo que lo que ocurrió fue que había jugadores que parecían haberse descambiado como los juguetes por estas fechas, no eran los mismos que hace un par de semanas.
Uno de ellos era Xabi Alonso, que no encontraba su sitio y creaba más peligro en su área que en la rival, a lo mejor es que no estaba acostumbrado a estos parones navideños. Pero él no fue el único, porque pocos se podían salvar de un partido tan espeso como el ambiente que había. Quizás el que se salva de la quema de este empate, que no nos olvidemos, nos puede costar algo para el futuro, fue Arbeloa tanto en ataque como en defensa.
Y si el mejor del encuentro es un jugador de atrás, entonces es que los de delante no estuvieron finos. Y así fue, para empezar con Cristiao Ronaldo, que parece el mismo que jugó la final de la última Champions, donde quería hacer todo él solo. Además de que Van der Vaart se perdió por el campo e Higuaín no apareció para nada, excepto en una jugada clamorosa que la envió al limbo.
Por contra, los cambios no surtieron efecto, cuando uno de ellos, es el cambio diplomático por excelencia, que hizo confirmar todas las sospechas de que Raúl está para lo que está, que no es otra cosa que la de jugar los últimos minutos con el marcador más que favorable. Previamente salió al Reyno de Navarra, Benzema, y por fin en los pocos minutos que jugaron los que deben, se veía algo de peligro. Pero eso, que duró muy poco la alegría en casa del ¿pobre?.
Por tanto, empate insuficiente para apretar la cabeza a pocas jornadas de llegar a la mitad, y con la sensación de que estos puntos se pueden echar en falta en un futuro. Algunas veces se dice que en esots campos es donde se gana o se pierden ligas, el Madrid lo sabe por los precedentes de las últimas temporadas, esperemos no acordarnos por el mes de Mayo.
