Road to Cardiff


Volvemos a una final de Champions League por segunda vez consecutiva, cosa que no hacía el real Madrid desde hace mas de 50 años. Tras Lisboa en 2014, fuimos a Milan en 2016 y ahora desembarcamos en Cardiff, dejamos países latinos para llegar a territorio anglófilo. Esta vez el camino to Cardiff no ha sido nada dulce, aquí voy con un pequeño repaso.

En la fase de grupos, el único rival con posibilidades de entorpecer la ruta hasta mañana era el Borussia Dortmund y tal fue la complicación que empatamos ambos enfrentamientos a dos goles, pero por un descuidado empate en Polonia, pasamos a la siguiente fase como segundos de grupo.

Con el hándicap de jugar la ida en casa, en el sorteo de octavos de final tocó en suerte el Nápoles. típico equipo italiano que no se sabe por donde puede salir, el potencial lo había perdido en la temporada anterior pero siempre supone un peligro. En la ida, un mal comienzo puesto que se tuco que remontar, menos mal que apareció Benzema para poner las cosas en su sitio y ganar por 3-1.

La vuelta no había mucho temor, pero al igual que en el Bernabéu los italianos se adelantaron en el marcador. ¡Ojo, cuidado!, hasta que salió a pasear la cabeza de Ramos para dar la vuelta al marcador con sendos testarazos a pase de Kroos. Con dicha dupla se solventó lo que podía haber sido un problema.

Pasemos a los cuartos de final, el Bayern de Múnich como rival con Ancelotti al frente, si no está Guardiola, estaba un viejo conocido. En la ida,  de nuevo, marcador en contra con gol de Vidal. Se pudo poner peor el asunto si el mismo Vidal no hubiera fallado un penalti (que no era por mano de Carvajal) antes del descanso. Después salió Asensio revolucionando el partido, con los goles de Cristiano Ronaldo.

La vuelta, como siempre ocurre con los teutones, también fue difícil. A pesar de llevar el encuentro encarrilado y jugando bien, los rivales se pusieron por delante. Bueno, todavía la clasificación no peligraba, además con el gol de Ronaldo. Hasta que llegó el colegiado y dio por bueno el segundo gol bávaro lo que implicaba la prórroga, también con la expulsión de Vidal que debía haberlo hecho casi al comienzo.

A la prórroga que nos vamos contra diez y todos cansados, pues fue mas llevadero el pase a semifinales. Si bien Ancelotti se pasó reclamando nosequé del colegiado cuando fue malo para ambos. Ya en semifinales nos tocaba el Atlético de Madrid.

Los colchoneros, por cuarto año consecutivo, ante el rival que siempre le ha ganado en Champions ya sea en eliminatorias como en finales. Este año tampoco iba a ser menos, el Cholo salió temeroso y el Madrid que cuando huele sangre no suelta la presa. Así pues, hattrick de Cristiano Ronaldo para certificar al fina, o eso parecía.


En la vuelta, todos intuíamos que los rojiblancos iban a apretar al inicio para intentar el milagro. Y tanto apretón que se puso 2-0 en veinte minutos y casi que todo se hundía, hasta que apareció Benzema e hizo una de sus jugadas geniales que aparecen de higos a brevas. Hay que tener en cuenta que la jugada provocó una ocasión de gol ya que fue Isco el que remachó dentro del área chica. Con 2-1, Cardif estaba a la vuelta de la esquina.

En la final nos espera la Juventus con sed de venganza desde hace 19 años, cuando el gol de Mijatovic traspasó la línea de gol para traer la tan ansiada Séptima Copa de Europa a las vitrinas del Santiago Bernabéu. Se podría decir que el favorito es el Real Madrid por aquello de ser el actual campeón de Europa, pero entre dos rivales tan parejos lo mejor es esperar al mismo partido. Solo espero que se repita el resultado, o se amplíe, del año 1998.


Road to Milano


Y así llegamos a un momento de la historia que casi se puede considerar como el día de la marmota. Si hace dos años el camino iba hacia Lisboa, ahora hemos girado para ir a Milan. El trayecto hasta San Siro, calificados algunos como "fácil", ante rivales que no por el nombre pero si por los planteamientos en el terreno de juego crearon situaciones complicadas para el Real Madrid.

Si bien el enfrentamiento de octavos de final se solucionó en el partido de ida ante la Roma, con lo que ello conlleva de jugar una eliminatoria frente a un club italiano. En cuartos de final tocaba en el sorteo puro y duro el equipo alemán del Wolfsburgo. Un equipito que no daba miedo, pero que casi sin darse cuenta y con la connivencia del Madrid se puso con un 2-0 en la ida. Menos mal que era fácil, pues había que remontar en el Bernabéu con todos los precedentes de remontadas y espíritus de los últimos años.

En un gran partido de vuelta con Cristiano Ronaldo sublime, y siendo la primera prueba de fuego para Zidane como entrenador, se consiguió el marcador ansiado de 3-0. Es cierto que los alemanes apenas opusieron resistencia, pero también es verdad que en un minuto mágico se igualó la eliminatoria. Con la prórroga asegurada, si es que se puede asegurar algo así, se hizo de esperar el tercer gol y, mira por donde, lo hizo CR7 de falta.

La penúltima parada hacia Milan pasaba por Manchester. En el campo citizen se produjo un partido malo a todas luces, entre que el Real Madrid no quería exponerse demasiado a tenor de la experiencia en Alemania y el City que estaba en modo quiero y no puedo. El empate a cero final fue lo más lógico viendo lo que paso en el césped.

Para la vuelta, al Real Madrid le quedaba solo ganar o ganar como diría Luis Aragonés. Este encuentro también lo calificaron los "amantes" del club merengue como un pestiño, aunque no fue una maravilla para dejarla guardada en VHS hay que comprender que eran unas semifinales y nadie quiere arriesgar. Eso si, el equipo de Pellegrini -menudo tipo planteando los partidos- solo estuvo a verlas venir por si pillaba alguna contra o el rival cometía un fallo. Por suerte, en los partidos importantes para el Real Madrid casi siempre aparece Bale y vaya como apareció, metiendo el gol que sería definitiva a la hora de la verdad.

Con el 1-0 para los blancos, los celestinos de Manchester apenas metieron miedo, solo la cercanía del final y que en un encuentro tan ajustado siempre se pueden cometer errores ponían la incertidumbre entre los aficionados del campo y de la televisión. Tras un emocionante tiempo añadido y con Bale y Lucas Vázquez en el corner se llegó al final. A por la undécima.

El rival será el Atlético de Madrid, reeditando la final de hace dos años. Su camino ha sido mas sinuoso pero ni mas fácil ni mas difícil que el del Real Madrid. Ya tienen la experiencia de hace un par de años, solo queda esperar que se repita el mismo resultado aunque no haya necesidad de se llegue a la prórroga.


Diez y nada mas ... y nada menos


El sábado 24 de mayo de 2014 será recordado como el Día de La Décima. Por fin se conseguía la tan ansiada Copa de Europa decimal, no sin sufrimiento y apuros temporales más que deportivos. Es por ello que llegar a la prórroga fue mas un alivio para el Real Madrid que para su rival. El encuentro en su previa estuvo mas centrada en el parte de bajas, medias-altas y pensionistas comenzando por Diego Costa (que si entrena el día anterior, que si esprinta, que si juega, etc), Cristiano Ronaldo que llegaba un poco tocado, así como Benzema o Khedira (sin mucho rodaje).

Hablando del partido, poca historia con un equipo merengue que buscaba el control del partido y el Atlético de Madrid intentando pillar alguna contra. Tuvo más emoción por la tensión de ser una final que por el juego desplegado. Tal fue así, que los colchoneros se encontraron con un gol (ya sin Diego Costa en el campo) de la forma mas esperada, de saque de esquina y gracias a una cantada descomunal de Casillas haciendo un "volando voy, volando vengo por el área yo me entretengo". Por cierto, de segunda jugada en el córner porque en el resto de lanzamientos todos eran despejados por el entramado defensivo de Ancelotti.

En la reanudación todo seguía igual hasta que a Carletto le dio por hacer un doble cambio -Isco, Marcelo IN; Khedira, Coentrao OUT- en el minuto 60. Aprovechando la profundidad del brasileño y la liberación de Modric con la entrada del malagueño, el Real Madrid se hizo dueño y señor de la Final manteniendo la superioridad en medio campo y "ayudado" por los colchoneros que no tenían un referente arriba. Pero ese dominio solo valdría si se obtiene la recompensa, en este caso lo primero era empatar. El árbitro holandés añadió 5 minutos, creo que correctamente porque hubo cambios en la segunda parte y también pérdidas de tiempo, claro que en España estamos acostumbrados a que sean 3 minutos pase lo que pase.

Llegamos al añadido o al descuento, mientras que el Atlético no salía de su área, el Madrid manejaba el balón con inteligencia sin volverse loco y buscando la mejor opción ya sea con jugadas por dentro, como centros laterales o disparos desde media distancia. En una serie de 2-3 córners consecutivos, uno de ellos lanzado de forma magistral por Modric permitió que Sergio Ramos marcara un señor gol de cabeza -hacia abajo y a un lado- que supuso la llegada de la tan ansiada prórroga. Ansiada prórroga porque no había tiempo material para dar con el segundo gol.


Y en la prórroga, pues el subidón del empate añadido al esfuerzo del contrario -En mi opinión Simeone ha exprimido el once desde agosto hasta mayo- hizo que la Décima estuviera mas cerca que diez minutos antes. La primera parte pasó rápida, las ganas del Real Madrid no le hacían llegar al gol. En la segunda, minuto 110, una internada de Di María por banda izquierda, driblando a cualquier contrario que le salía, disparó con el exterior de su pie izquierdo y lo despejó Courtois -cachis! que poco ha faltado- pero su rebote le llegó a Bale -que acompañaba la jugada- que remachó a la red en un acrobático escorzo y que supuso el 1-2 y el gol de La Décima.

De ahí al final, no había que tomar riesgos aunque Casillas siguiera empeñado en ser protagonista, y con el Atlético fundido, nunca mejor dicho, se metío Marcelo hasta el fondo para poner el 1-3 y un minuto después CR7 de penalty claro. Tras la pena máxima, Simeone quiso ser noticia y saltó al campo para liarla -como hizo el Mono Burgos en el derby liguero-, posteriormente habló de saber ganar sobre Varane, mas bien debería aprender a saber perder si es que alguna vez ha aprendido algo.


Con el pitido final, se consagraba el Advenimiento de La Décima. Del partido destacaría a Di María menudo pulmón, el jugador que ha acabado la temporada mas en forma; Sergio Ramos que a falta de goles de los delanteros, se ha erigido como uno de ellos, fundamental y extraordinario final de campaña; la pareja Modric-Isco que manejó la pelota con soltura buscando todas las posibilidades de gol disponibles; el resto de jugadores estuvieron un buen nivel. Pero llegaba el momento sublime, la entrega de la copa de las manos de Platini a las manos de Casillas. La Copa de Europa volvía a la que es su casa por hecho y por derecho, a la casa del Real Madrid.